Insecticida no sistémico con actividad por contacto e ingestión, es poco residual y tiene cierta actividad repelente. Su carácter lipófilo (soluble en lípidos -grasas) hace que alcance el interior de los insectos a través de la cutícula y que penetre en la epidermis de los vegetales al disolverse en los lípidos que contiene. Inhibe el sistema nervioso de los insectos en los canales de los iones de sodio. Utilizado para controlar orugas, pulgones y escarabajos en cultivos como tomate, ajo y frutales